El vidrio fotovoltaico curvado rompe con los límites de lo plano gracias a una mayor absorción de luz, una eficiencia superior, una estructura más resistente, formas flexibles y un diseño ligero. Ideal para sistemas fotovoltaicos integrados en edificios (BIPV), tejas solares y aplicaciones en vehículos, combinando funcionalidad y estética a la perfección.





